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Orígenes
6000 – 1000 aCGeología de Montjuïc
- Hace 15 millones de Años. Mioceno. Aparición de Montjuïc. Gran desarrollo de la sedimentación y la geotectónica.
Hace 7.2 millones de años. Mioceno Messiniense. Desecación del Mediterráneo. Barcelona (Si existiese) estaría a 4-5.000 metros sobre el nivel del mar. Circulación terrestre de seres vivos entre África y Europa. Creación de grandes estratos salinos (Aflorados en Italia - Apeninos) Fuente especializada
Se habla de 5.2 millones de años. Fuente
Montjuïc fue el delta de un río procedente de la Serra de Collserola. Depósitos endurecidos por disminución del pH y de la permeabilidad, con presencia de cuarzo y filtraciones de baritina y, a continuación, ópalo y calcedonia. Este proceso de endurecimiento suele darse a niveles de mayor profundidad de la Tierra.
Presenta una falla tectónica de tipo semigraben que provocó el hundimiento del terreno, creando cuencas litorales que fueron cubiertas por sedimentos, en este caso procedentes de la Serra de Collserola (horst).
Una fosa tectónica o graben es una larga depresión limitada en ambos lados por fallas paralelas levantadas (horst) entre las cuales el terreno se ha hundido por efecto de fuerzas internas.

La montaña de Montjuïc se alza entre el mar y la ciudad de Barcelona. Situada al sur de la ciudad, constituye una pequeña colina adosada a la costa que sobresale de la llanura del delta del Llobregat. Su perfil es escarpado en la vertiente este y suave en la vertiente oeste; tiene una altitud de 191,7 m (Castell de Montjuïc) y una extensión aproximada de 3,6 km².
La ciudad de Barcelona nació apadrinada por dos colinas, el Mont Tàber y el Mont Jovis. La primera fue la cuna sobre la que creció; la segunda, llamada actualmente Montjuïc, ha suministrado una parte importante de la materia prima con la que, desde la época de los romanos, se ha ido construyendo la ciudad. Efectivamente, muchos de los edificios de la Barcelona del pasado están hechos con la "piedra de Montjuïc", una piedra compacta y resistente de coloraciones blancas, vinosas o violáceas. Para comprobarlo basta con pasear por la ciudad, donde numerosos edificios (la Catedral, el Palau de la Virreina, el Parlament...) llevan la huella característica de esta montaña. Actualmente, pese a la intensa urbanización que ha experimentado Montjuïc durante este siglo, aún es posible observar las cicatrices dejadas por la explotación de las antiguas canteras, formando muros semicirculares de roca natural alrededor de toda la montaña (la Foixarda, el Teatre Grec...).
La presencia de canteras y minas es muy importante en la vertiente oeste de la montaña; estas canteras han estado en activo desde la época romana hasta la primera mitad del siglo XX. Volumétricamente, la cantidad de piedra de Montjuïc que ha sido explotada es enorme (más de 12 hectómetros cúbicos, es decir, con ese volumen de piedra podríamos construir La Pedrera 20.000 veces). Esta piedra ha servido para la construcción de muchos de los edificios históricos de la ciudad de Barcelona (el Palau de la Virreina, la Catedral, la ciudad romana...), y para la elaboración de piedras de molino; hay constancia de que la piedra de Montjuïc llegó a exportarse a otros países (Italia) y a otros puntos de la península (a principios del siglo XX algunos molinos, por ejemplo en Cuevas del Almanzora, Almería, compraban las piedras de molino a las canteras de Montjuïc).
La serie general de la montaña de Montjuïc puede dividirse en cinco unidades litoestratigráficas: (1) Unidad de areniscas y conglomerados del Morrot, (2) Unidad de margas del Far, (3) Unidad de lutitas, areniscas y conglomerados del Castell, (4) Unidad de margas de Miramar, y (5) Unidad de lutitas, areniscas y conglomerados del Mirador.
La formación de Montjuïc durante el Mioceno está asociada a un período de intensa extensión de edad neógena que provocó la apertura del mar balear. Esta estructura extensiva es conocida como Surco de Valencia (Banda y Santanach, 1992a y 1992b; Roca y Guimerà, 1992; Roca, 1994). Debido a este régimen extensivo se formó, en el límite noroeste del Surco de Valencia, un rift constituido por diversas cuencas sedimentarias de tipo graben (Vallès-Penedès, Barcelona...) separadas por elevaciones estructurales u horsts (Collserola-Montnegre, Garraf...), que forman las actuales Cordilleras Costero Catalanas.
En la parte central de las Cordilleras Costero Catalanas hay dos semigrabens neógenos: el semigraben del Vallès-Penedès y el semigraben de Barcelona, este último actualmente sumergido bajo las aguas del Mediterráneo. Ambos están separados por los horsts del Garraf y de Collserola-Montnegre (fig. 2). Montjuïc es un pequeño bloque basculado situado en la zona de enlace entre el horst de Collserola-Montnegre y el semigraben de Barcelona, y corresponde a los últimos estadios de relleno de ese mismo semigraben de Barcelona.
Los sedimentos terciarios de Montjuïc son de origen deltaico y, en general, están constituidos por depósitos de prodelta (margas con foraminíferos planctónicos), depósitos de frente deltaico (lutitas, areniscas y conglomerados organizados en ciclos granocrecientes y estratocrecientes) y depósitos de llanura deltaica (areniscas y conglomerados masivos organizados en capas granodecrecientes con base erosiva). La serie se organiza en tres secuencias deposicionales de tercer orden.
El área fuente de los componentes detríticos es el macizo de Collserola, donde los materiales paleozoicos afloran ampliamente. Concretamente, el área de Tibidabo-Vallvidrera, donde aparecen todas las litologías representadas en los fragmentos de roca de las areniscas de Montjuïc.
Los términos utilizados para la explotación de las areniscas de Montjuïc (blanquet y rebuig) guardan una estrecha relación con los diferentes procesos diagenéticos observados. El rebuig equivale esencialmente a las microfacies no silicificadas, mientras que el blanquet engloba todas aquellas areniscas silicificadas, sobre todo aquellas en las que el principal producto autigénico es el cuarzo.
La formación de minerales autigénicos, especialmente del grupo de la sílice (silicificación), ha sido un proceso esencial en la litificación de las areniscas de Montjuïc. En las areniscas, la cementación temprana implica la transformación de la matriz lutítica en ópalo y microcuarzo, y la precipitación de sobrecrecimientos de feldespato potásico y cuarzo. En las fracturas precipita baritina y, a continuación, ópalo y calcedonia.
Los principales factores para llevar a cabo la silicificación han sido una fuerte disminución del pH, la salinidad del medio (probablemente debida a fluidos de origen marino) y la presencia de núcleos de crecimiento cristalino preexistentes en las areniscas (nucleación heterogénea). La temperatura ha tenido poca incidencia como motor del proceso de silicificación. Las áreas de la montaña no silicificadas estarían relacionadas con zonas de baja percolación de fluidos, ya sea por tratarse de facies poco permeables o por otros factores (como, por ejemplo, el tamponamiento del pH por presencia de carbonatos).

Bibliografía o fuentes
- Tesina Parcerisas
- GEOZONA 344 MONTJUÏC (Generalitat)
- http://www.h2ogeo.upc.es/seminarios/2004/041125_DesiGamez.pdf
- Wikipedia
- Mioceno Messiniense - Messinian Online
Actualizado: 23/10/15